EL PADRECITO
https://drive.google.com/file/d/1fNjI74HbjXulnfEX6vtGz_REdhpC23P9/view?usp=drive_link
NUESTRO CINE DE VERDAD
EL PADRECITO
REFLEXIÓN DE QUIEN PUBLICA
Aunque no pertenezca a la «Época de Oro del cine mexicano», que duró hasta 1956, «El Padrecito»: puede considerarse una de las más populares obras del cine mexicano de antaño, gracias a la intervención del súper-comediante "Cantinflas" interpretado por Don Mario Moreno, excelente figura del cine de habla hispana.
Su calidez humana se distingue por sobre todas las cosas y cualquier juicio de valor que se haga en referencia a su trayectoria personal y laboral no puede soslayar el compromiso con su tiempo y su modo para decir lo que muchos no se atrevían a expresar o denunciar. Pocos o ninguno con la capacidad de éste colosal mentor del cine realista y del humor blanco que llegó a la pantalla grande para conquistar al mundo entero con sus inefables ocurrencias. Y pocos como él que pudieran personificar al hombre común, en los diferentes estamentos de la sociedad sin burlarse, sin perder el eje central de la crudeza de la realidad y la ironía del desprecio por la cultura popular, encerrando en el humor perspicaz de su verborragia deslucida, cuando le tocó mostrar su pueblo, un salvavidas para el mundo donde cunde la violencia explícita, en una sociedad fragmentada en clases sociales tan opuestas o disímiles, llevando siempre un mensaje de justicia y conciliación entre los hombres. El Padrecito es uno de los papeles que le tocó protagonizar, donde deja patente la sabiduría de un ser abocado a conservar la fe de las personas como trasmisor del mensaje del Señor. Es decir: un hombre culto.



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